Los videojuegos además de para divertir, también sirven para aprender y enseñar, tanto en las aulas como en casa. Tienen gran capacidad pedagógica y potencial como herramienta transformadora, pues fomenta la empatía al mostrar realidades que nos resultan ajenas para que nos pongamos en la piel de sus protagonistas.
En este taller, dirigido a educadores y familias, veremos algunos juegos que representan diferentes conflictos sociales candentes y actuales, algunos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030 como bullying, homofobia, violencia machista, cambio climático, migraciones, salud mental, guerras y precariedad.

















